Nuestro Campamento de la Canal Roya
El Campamento del Colegio tiene su origen en 1963 cuando un grupo de montaña llamado “Montañeros de Santa María” celebra en una campa de Canal Roya denominada “La Bordoseta” su campamento nacional. Desde ese año hasta hoy sólo en dos ocasiones se dejó de acudir a la cita de julio en este precioso lugar del Pirineo Aragonés.
Fue el P. Emilio Gracia el iniciador de esta preciosa actividad en el Colegio, haciéndose cargo de ella en 1967 el P. José Angel Prieto hasta el año 2000 en que pasó a ser el responsable el P. Fernando Meseguer que sigue con esta tarea educadora hasta hoy.
El Campamento es un lugar privilegiado de encuentro con la Naturaleza, con los compañeros, con uno mismo y con Dios. Durante unos días, la vida cambia y desde el precioso horizonte de una tienda de campaña, rodeado de pinos y montes, uno aprende a conocer todo lo que vale, todo lo que puede, todo lo que es capaz de llevar a cabo cuando en su vida uno pone la responsabilidad, el sacrificio. la disciplina, el sentido de grupo, la amistad y la alegría…
A través de más de 40 años, miles de alumnos han tenido la suerte de vivir la experiencia maravillosa de la montaña. Cientos de monitores, antiguos alumnos, han hecho posible el poder llevar a cabo esta aventura. Y el P. Prieto, -conocido en todo el Valle del río Aragón y Valle de Tena- ha sido el alma mater de todo este precioso tinglado. Desde aquí le damos las gracias y confiamos que desde el cielo no deje de proteger a su campamento.
Actualmente el equipo de monitores cuenta con 45 de ellos con el título de Monitores de Tiempo Libre otorgado por la DGA.
El campamento se celebra durante el mes de julio en dos turnos. El turno de los alumnos de Secundaria desde el 6 al 19 de julio, y el de los “pequeños” (alumnos de 4º-5º y 6º de Primaria) desde el día 19 al 30 de julio.
Se vive en tiendas de campaña y cada dos días hay una marcha a distintos ibones o montañas de la zona y los días de campamento celebramos las tradicionales “olimpiadas” en la campa de Rioseta. Una buena comida cocinada por José nuestro cocinero, los “fuegos de campamento” (actualmente ante la imposibilidad de encender fuego se le llama “veladas”), el baño en la frías aguas del río Canal Roya mas el tiempo libre, juegos, talleres etc, hacen de estos días en pleno Pirineo Aragonés una experiencia inolvidable.
El campamento está situado a 3 kms. de Canfranc-Estación, por la carretera N-330. Por un desvío a la derecha en una curva pronunciada, poco antes de llegar a Rioseta, km 670, accedemos a la pista de La Canal Roya, donde a un kilómetro se encuentra nuestro Campamento, a una altura de 1.360 mts. sobre el nivel del mar.
La campa se denomina “La Bordoseta” y consta de dos edificaciones, una para cocina y comedor y otra con 6 baños y duchas para el aseo personal.
4 comentarios
Pitona -
Vuestro Padre Prieto
Fran -
He vuelto por allí un par de veces y sigo amando ese sitio.
Anónimo -
dificil estar pendientes de tantos niños, tantas cosas, tantos pequeños problemas.
Y sin embargo es una tarea a la que dedicaríamos nuestras vidas los monitores, una vez allí, en lo que sentimos como nuestro lugar natural.
Natural, no por todo aquello que cada Julio nos rodea, y nos hace suyos, sino porque realmente lo sentimos como el lugar al que pertenecemos y que nos dá alegría de vivir.
Es algo mágico ver como conforme se van pasando los meses, y se acerca la fecha del campamento, comienza a elevarse un suave murmullo entre todos aquellos que ya hemos disfrutado alguna vez de esta experiencia. Comienzan a oirse de nuevo las canciones de Campamento, la gente habla del próximo verano, se desempolva alguna camiseta roja o amarilla, y una emoción creciente se apodera de todos aquellos que añoramos vivir tantos miles de pequeños momentos, y ver de nuevo el firmamento lleno de miles de estrellas...
No alcanzo a comprender toda la magia del Campamento, es algo gigante y hermoso, como el canto del poeta romántico, y a cada uno, nos toca en un lugar un poquito diferente, pero siempre igual de profundo.
No puedo olvidar cualquier gesto de cariño, cualquier apoyo, en unos días en que con tan poco, valoramos lo que vale de verdad un abrazo. Valoramos lo que vale de verdad un amigo. Valoramos lo que vale la Naturaleza, y por supuesto, valoramos el trabajo, y el alimento (Gracias Jose).
Tenemos que dar esta oportunidad a los próximos cuarenta años de acampados y monitores, y agradecer siempre lo vivido.
Hasta el próximo Julio!
(Un breve video que nos recuerda los últimos campamentos:
http://www.youtube.com/watch?v=Ur5obkP8G4A
)
Anónimo -
El otro día pensaba, que lo que de verdad me engancha de este campamento no son los monitores, aunque me llevo muy bien con ellos,ni los acampados, pese a que es muy gratificante trabajar y disfrutar con ellos, ni la naturaleza, aunque cada verano siento el abrazo de las montañas y su eco me acompaña durante el invierno.
Lo que me obliga a volver año tras año a Canal Roya es el sentimiento de libertad que uno conquista allí arriba. Es despojarse de todo lo cotidiano, desnudarse de rutina, y volver a vivir con lo necesario, que son cuatro cosas pero imprescindibles.
Durante los días de campamento todo toma otra dimensión porque se mira desde otra perspectiva.
Son días francamente hermosos y llenos de vida, donde vuelvo a sentirme en comunión con la naturaleza, con el mundo agitado y revuelto que queda de lado, tiempo en el que pongo en orden temas que me inquietan, tiempo de comunión con Dios.